domingo, 30 de diciembre de 2007

Concejo de Caravia

Sólo dos concejos tienen menor extensión que el caraviense: Noreña (6,8km2) y Muros de Nalón (7,72km2).

Placa situada en Prado, Caravia Alta.

Caravia se divide en tres comarcas por sus características geográficas: alta, media y costera.

La primera, entre los 600 y los 200 metros de altura es la meridional; corresponde a las estribaciones de la cordillera del Sueve y la cadena montañosa del Fito, es tierra de pastos y manchas forestales rica en manantiales de agua potable: Minariega, Caballiz, Fuentefría, Riega de Gonzalo el Fuerte, Alixu del Texu y otros.

Entre los 100 y 200 metros están los núcleos de Prado, Bandalisque, Cerracín, Pumarín, La Tejera, El Valle, Duyos.

En la baja o costera (altitudes, inferiores a 100 metros) se encuentran Carrales y Duesos (40 metros sobre el nivel del mar).

Las diferencias climáticas son menos notables que las topográficas.

(Gran enciclopedia asturiana)

jueves, 27 de diciembre de 2007

Artesanía

Trabajo, tiempo, paciencia, imaginación, tradición, ....
Son muchos los amantes de la artesanía en el concejo y queremos invitar a nuestros artesanos a que nos envíen fotos de sus trabajos para que todos podamos disfrutar del resultado final de tantas horas de dedicación.


Todos estos trabajos de talla de madera están realizados por Jose Antonio Fernández Blanco.

Foto de los trabajos expuestos por Jose Antonio Fdez. en la Feria de Artesanía que se celebra en septiembre en Caravia.

Desde Valle


miércoles, 26 de diciembre de 2007

En el periódico El Comercio

Los usuarios de la N-632 rechazan su inclusión entre las carreteras más peligrosas de España
Los vecinos de los pueblos del Oriente atravesados por la vía de la costa no recuerdan accidentes graves en años Aseguran que la falta de tráfico hace segura la conducción, pero denuncian carreras durante los fines de semana
26.12.07 -
MARCO MENÉNDEZ

No están de acuerdo. Los vecinos de la carretera N-632, en el trecho que discurre entre Berbes (Ribadesella) y Venta de las Ranas (Villaviciosa), rechazan que se considere de alto riesgo de sufrir un accidente como hace un reciente estudio. Y para ello recurren a los hechos, pues aseguran que hace varios años que no se registran accidentes con víctimas mortales o heridos de gravedad.

Monchi es el taxista de Caravia. Durante 19 años trabajó como camionero por todo el Oriente de Asturias. Se muestra taxativo y asegura que «en esta carretera no hay accidentes. Sólo hay que tener un poco de cuidado en el tramo entre Berbes y Colunga -de 11,8 kilómetros-, porque hay bastantes curvas y algunas zonas sombrías, pero hay muy poco tráfico. Durante el verano aumenta algo la circulación, pero no tiene nada que ver con el tráfico que había antes de que se abriera la autovía del Cantábrico».

Lo cierto es que cuando se circula por ese tramo apenas se encuentran más vehículos, a pesar de que en las inmediaciones existen dos minas y un lavadero de mineral, pero los vecinos, como Carlos, propietario de la sidrería del mismo nombre en Caravia, asegura que «pasan 20 ó 25 camiones y no todos los días, pues lo hacen dependiendo de las necesidades del lavadero. Pasan días y no circula ningún camión por esta carretera».

Tienen que tirar de la memoria para acordarse de algún accidente mortal en este tramo y han de remontarse a «hace unos quince años, cuando un chaval en moto chocó de frente contra un camión y fue porque le dio el sol de frente y quedó deslumbrado. Por otro lado, hace unos dos años, un conductor inglés se equivocó en una rotonda y la hizo por la izquierda, colisionando contra otro coche, pero sólo hubo heridos leves», asegura Monchi.

Hábito

La apertura de la autovía del Cantábrico ha aportado mucha seguridad a esta carretera. Es cierto que cuenta con una calzada muy estrecha, sin arcenes y en la que es difícil superar los 70 kilómetros por hora hasta que se llega a la larga recta de La Griega. Se trata de una carretera para conducir, un hábito que muchas personas están perdiendo al utilizar sobre todo las autovías.

El segundo tramo marcado en negro por el informe EuroRap es el Colunga-Villaviciosa. Son 17,6 kilómetros en los que hay menos curvas cerradas, pero cuenta en el medio con la subida a la Venta del Pobre. El tráfico es escaso y como prueba es el hecho de que algunos vecinos incluso barren la calzada cuando algún vehículo deja alguna mancha de tierra. Al igual que en el anterior, este tramo tiene un firme estrecho pero en un estado impecable y las zonas que han tenido que ser desviadas debido a la construcción de la autovía han ganado considerablemente en anchura y seguridad.

Un punto 'caliente' de este tramo sí puede ser la glorieta de Selorio, que da acceso a la playa de Rodiles, pero según los vecinos no por su peligrosidad, sino por los atascos que se generan los fines de semana, sobre todo durante los meses estivales.

El tercer tramo considerado de alto riesgo de esta carretera es el Villaviciosa-Venta de las Ranas, un trecho de 12,4 kilómetros que cuenta con la subida al alto del Pedroso. Pero este tramo mantiene las mismas características que los anteriores, es decir, curvas cerradas, firme estrecho pero en excelentes condiciones, falta de arcenes y numerosos guardarraíles a los que se les ha incorporado una lámina inferior para evitar accidentes de los motoristas. Hay otra nota en común: la práctica ausencia de tráfico.

Francisco Barro tiene su casa en La Carcabada, en plena subida al Pedroso desde Villaviciosa, con una privilegiada vista del valle que alberga el campo de golf maliayo. Asegura que en la actualidad apenas circulan por la zona tres autobuses de línea en cada sentido y muy pocos automóviles, ya que la mayoría prefiere circular bien por la autovía o por la carretera de El Gobernador.

Falta de vigilancia

Eso sí, en los fines de semana cambian las cosas. Este vecino asegura que «lo más peligroso son las motos, porque hay una gran cantidad de ellas y hacen carreras. Últimamente, esta carretera está poco vigilada por la Guardia Civil, con lo que la gente joven viene a hacer rallies por aquí. Pero creo que lo peor son las motos porque, cuando se inclinan para tomar una curva, acaban invadiendo el carril izquierdo, lo que puede provocar que un día haya un accidente grave».

Quitando esos hechos puntuales de los fines de semana, Francisco Barro indica que «durante los días de semana el tráfico bajó mucho» y basta permanecer veinte minutos parado en la carretera para comprobar que sólo pasan en ese tiempo cinco turismos y a una velocidad muy moderada.

Lo que sí parece es que esta carretera considerada por EuroRAP de alto riesgo es perfecta para disfrutar de una conducción tranquila y de unos parajes que hasta la apertura de la autovía del Cantábrico eran imposibles de contemplar por los conductores, debido a las duras condiciones que ofrece el tráfico. Hoy, todo ha cambiado y hay una cosa de la que los vecinos están seguros: esta carretera no es peligrosa.

La noticia en el periódico El Comercio

sábado, 22 de diciembre de 2007

En el periódico El Comercio

Oriente
Peñamellera Alta, Onís, Caravia y Amieva no invierten en luces
22.12.07 -
EVA SANROMÁN

¿Existe la magia sin luces? Claro que sí. En Peñamellera Alta, Onís, Caravia y Amieva celebran una Navidad apartados de colores y adornos. No se trata de una tradición contraria a la Navidad, pero es que los Ayuntamientos hacen cábalas y maniobras totalmente medidas para cuadrar sus presupuestos a lo largo del año. Unos querrían ver sus rincones iluminados. Otros lo consideran innecesario. Al fin y al cabo, la Navidad se lleva en el corazón.

«Nosotros mantenemos el consumo de la iluminación que tenemos y que funciona perfectamente durante todo el año», asegura el alcalde de Onís, José Antonio González. «En los 20 años que llevo de alcalde nunca las he visto puestas en Onís», recuerda el edil.

Cerca de ahí, en Peñamellera Alta, la regidora Rosa Domínguez lamenta que no pueda adornar las calles de cada pueblo de su municipio. «No nos llega el dinero para eso», asegura. Pero, hace una petición navideña: «A todas aquellas ciudades como Gijón, Avilés u Oviedo, que les sobren luces o las estén cambiando, esas que cambian, las viejas, que me las manden que yo las instalo aquí», decía la alcaldesa.

Y es que, ya lo dice el regidor de Amieva, Ángel García, «si no tenemos luces es porque no podemos cubrir el costo que supone». A García también le gustaría adornar cada pueblo de su concejo porque «sería insolidario poner detalles en unas localidades y en otras no», aunque sería muy difícil llegar a los 26 del municipio.

De la misma manera afrontan la Navidad los vecinos de Caravia. «Ni yo ni los ciudadanos lo consideramos prioritario», comenta el primer edil, Pablo García. «No es apropiado gastarnos dinero en eso según están las cosas por los ayuntamientos», concluye.

La noticia en el periódico El Comercio

viernes, 21 de diciembre de 2007

El invierno llega a Caravia...

Llega el invierno. Los días son cortos y las noches largas, bajan las temperaturas, llegan las heladas, nos abrigamos más y buscamos el calor en el hogar...
El invierno, como todas las estaciones, también tiene su encanto.

La foto de estas hojas caravienses es de Guille, gracias una vez más.